Tercera edición de Iron Man, la cual vuelve a ser interpretada por Robert Downey Junior lo que es de agradecer al conocer casos como Bourne que tras 3 películas lideradas por Matt Damon se procedió a un cambio cuando menos sorprendente. Para empezar bajo mi punto de vista un cambio en el actor, cambiaría completamente en el personaje, ya que Robert Downey Jr. es la persona más adecuada para hacer del rico y prepotente Tony Stark.
Tony Stark se enfrenta a su pasado, aunque parte de su mal es interpretado por Ben Kingsley que interpreta al llamado Mandarín, un terrorista a nivel internacional, pero el personaje nos depara grandes sorpresas a lo largo de la película gracias a su genial interpretación. Luego está Aldrich Killian (necesario buscarlo para entender bien su nombre) que representa los problemas del pasado de Iron Man, ya que pasa de él en una conferencia científica en Ginebra Suiza y luego le deparan nuevos encuentros a lo largo de la película.
El nudo es entorno a la importancia de la genética para la recuperación de miembros humanos, aunque también se produce una muestra del riesgo -radicalizado en la película- de jugar con las personas para estos experimentos. También se ve el interés que muestra tanto políticos como el llamado "pueblo" en estos experimentos, que lleva a arriesgar las vidas humanas.
Como actuación sorprendente hay que señalar al joven Ty Simpkins, un completo desconocido, pero que a mi, cuando menos, me ha encantado. Hace del niño que ayuda a Iron Man y mezcla humor con seriedad y sorprendentes actuaciones. Bajo mi punto de vista estamos ante una futura promesa, que si se sabe llevar por la industria del cine se podría explotar, aunque hay numerosos casos de jóvenes promesas que acaban siendo perdidos -algunos por ser demasiado jóvenes, otros porque ellos mismos se echan a perder, vease el joven de Solo en Casa-.
Otro papel principal es las "mujeres" de Tony Stark, que son muestra de su arrogancia y prepotencia. Entre una joven que conoce en suiza y tiene una "noche loca" interpretada por Rebecca Hall, hasta hora desconocida y que realmente no tiene un papel que le pueda hacer resaltar sobre el resto. Y la ya reconocida mundialmente Gwyneth Paltrow que hace de la pareja estable de Tony Stark y que nos deja grandes frases y una muy buena actuación a lo largo de la película.
Nos volvemos a encontrar con el Coronel James Rhode conocido anteriormente como War Machine y al que ahora renombran Iron Patriot, que es el mismo armamento pintado de azul, blanco y rojo, a falta de patriotismo en las películas americanas.
La verdad es que es una película buena con grandes diálogos, algo que en las películas estadounidenses de acción es un verdadero logro. Cabe destacar la conversación entre Paltrow y Downey Jr. "-¿Algún día volveré a ser normal? -Tienes una relación conmigo, jamás podrás ser normal".
Hay quién odia a Robert Downey Jr. pero es un personaje que le viene que ni anillo al dedo y que lo interpreta a la perfección. La pregunta que conlleva el final -no digo por qué- ¿Qué será de Iron Man después de lo que ocurre?. Por cierto bonito coche
Recomendación: claramente hay que verla en el cine. Hasta al señor Urabayen -que odia las reiteradas secuelas de películas- dice que es una buena película. Lo único que no le gusta son los excesivos efectos especiales, comprensibles debido a su edad.
